Por qué reprimieron en MAM

Hace cinco meses, los trabajadores de la maderera neuquina defendían sus fuentes de trabajo dentro de la planta manteniendo las máquinas en buen estado y , contra el probable vaciamiento patronal. Desde entonces, hubo imputados, procesados, detenidos y golpeados. El diputado provincial Raúl Godoy fue herido de bala por la policía durante el desalojo del viernes pasado. La investigación sobre el lockout empresarial, sin embargo, no avanzó. ¿Qué está pasando en el cordón Neuquén, Río Negro, Chubut? ¿Cómo organizarse desde el sindicalismo y la autogestión?

El fin de semana largo empezó para los trabajadores de la empresa Maderas al Mundo (MAM) con desalojo y represión. Desde hacía cinco meses los 98 operarios defendían, desde adentro, sus puestos de trabajo, cuidando las máquinas del desuso y de un vaciamiento anhelado por la patronal. Un diputado provincial y obrero de Fasinpat (exZanon), Raúl Godoy, recibió un disparo de escopeta con bala de goma en su tobillo y cinco manifestantes fueron detenidos.

El juez Cristina Piana imputó por usurpación a los delegados de los trabajadores, Franco Vergara y Andrés Mayorga, que más tarde fueron procesados y esperan un posible juicio.

Durante cinco meses, los trabajadores se sacrificaron, vendieron empanadas, tortafritas, hicieron bingos para sobrevivir y volantear en la ruta. Debían defender las máquinas que les darían trabajo, tal como les había enseñado la experiencia de la exTextil Neuquén. En ese caso, pese a que la patronal había logrado el vaciamiento, lograron recuperar la planta.

En 2016, según su propio balance, MAM se encontraba en crecimiento y triplicando su producción, lo que generaba que se trabajase al 95 por ciento de su capacidad máxima. Sin embargo, este año, la empresa quiere despedirlos a todos pagando solo el 50 por ciento de la indemnización.

Una de las exigencias de los operarios es la apertura de los libros contables de la empresa petrolera BM, que está ligada a MAM porque ambos comparten el mismo gerente, Gustavo Bergese, y se presume que quieren vaciar a la maderera para utilizar las instalaciones para servicios petroleros.

“Hay leyes que dicen que no pueden despedir sin procedimiento preventivo de crisis que los justifique (aunque nosotros estamos en contra de todo tipo de despidos), pero incluso violan sus propias leyes patronales. Son mano de obra calificada. Todo esto es un crimen social”, denunció el diputado Godoy.

-Usted fue parte de la pelea por ganar el sindicato y por recuperar Zanon. ¿Qué rol le cabe al sindicato en esta pelea?
-Los burócratas de la CGT, que no trabajaron en 50 años, pero hablan en nombre de los trabajadores, estuvieron siempre en contra de las recuperaciones. En cambio, nosotros, en Neuquén, habíamos recuperado el sindicato ceramista para los trabajadores antes de la recuperación de Zanón y eso nos dio fuerza. Está claro que los sindicatos tienen que tener como integrantes a los trabajadores y trabajadoras de cooperativas y recuperadas.
-Aunque no tengan patrón.
-Por supuesto. Es un pensamiento liberal, una mentira, que cuando constituyen una cooperativa los trabajadores se transforman en empresarios. Solo existe ese pensamiento en las cabezas de los ideólogos del neoliberalismo. Las cooperativas trabajan con mucho esfuerzo inmersas en un mercado capitalismo que es destructivo, es dañino, donde la competencia es para matar al otro. Es muy necesario que los sindicatos aborden esta problemática, no solamente para tener los contenidos, sino para pelear por ellos.
-¿En pos de qué se da esa lucha?
-En Zanón buscamos acceso a créditos, para que se pueda acceder a promoción tecnológica. Sin acceso al crédito, nos matan de hambre igual, porque tenemos máquinas viejísimas y no podemos competir. Las cooperativas ceramistas de Neuquén tienen sus propias autoridades, separadas de las del sindicato, pero comparten reuniones de coordinadores para luchar por la defensa de las fuentes de trabajo. Ningún miembro del consejo de administración de las cooperativas puede estar también en la administración del sindicato. Tienen que tener manos libres para actuar en defensa de los trabajadores siempre.

Delitos que sí y delitos que no
“Esto comenzó cuando nos cerraron las puertas, desde hace cuatro meses estamos en una toma pacífica, una ocupación, en resguardo de la maquinaria, la materia prima, o sea, de nuestra fuente de trabajo”, dijo Franco Vergara, uno de los delegados procesados. Vergara destacó: “Los trabajadores le hicimos una denuncia de lockout a la empresa con un informe técnico correspondiente, pero fue archivada, mientras a nosotros nos abrieron una causa por usurpación”.

Uno de los puntos más importantes del conflicto es que la empresa había presentado un preventivo de crisis a la Subsecretaría de Trabajo provincial, que fue rechazada dado que no se justificaba la necesidad de acabar con la producción ni con las cesantías y suspensiones, pero la patronal continuó con sus acciones sin que ello tuviera las sanciones correspondientes por parte del estado neuquino.

“Nos pasaron de un problema laboral a fiscalía, nos seguimos reuniendo, pero nunca llegamos a un arreglo, el gobierno dijo que iba a apoyar a la empresa, por medio de compras anticipadas, pero para nosotros la solución no estaba ahí, dado que la empresa se niega a devolver el trabajo”, afirmó Vergara a este medio y concluyó: “La causa que nos abrieron no es un ataque exclusivamente a nosotros dos, sino a toda la clase obrera, porque sienta un precedente de llevarnos a juicio por reclamar trabajo, y eso sería muy perjudicial, ya que obliga a los trabajadores a no poder movilizarse contra las injusticias y el avasallamiento de las patronales”.

La represión
La madrugada del viernes pasado, los trabajadores llamaron a Godoy para que se acercara a ayudarlos a evitar el desalojo. Cuando llegó, ya se había producido el desalojo. Las familias de los obreros despedidos llegaban una tras otra para acompañar y exigir explicaciones. Godoy se presentó como diputado provincial ante la policía, cuya primera reacción fue sacárselo de encima a los empujones. Aunque, como diputado, exigió saber qué estaba pasando y quién era el jefe del operativo, no consiguió respuesta. Mientras tanto, una obrera, en medio de un ataque de nervios, fue rodeada por los escudos de los Grupos Especiales policiales. Cuando Godoy la abrazó y la comenzaba a retirar, un uniformado le disparó un escopetazo al pie, a menos de un metro, estando de espaldas. La articulación de su pie qeudó comprometida y su peroné tiene una fractura expuesta que todavía no pudo ser operada.

Una hora después, cuando el legislador de izquierda ya estaba hospitalizado, se repitió la represión, que terminó con cinco detenidos.

“La policía tiene un odio a su exhermano de clase. Le chupa las medias al que tiene traje y corbata, pero si te ve con ropa de laburo, se olvida de su procedencia. Solo dispara en favor del patrón. Si a mí me hubiera pegado en una arteria, estaríamos hablando de otra historia”, alertó Godoy. “Fue directamente a lastimarme”, agregó.

Para el diputado del Frente de Izquierda, el Gobierno nacional, con la ministra de Seguridad Patricia Bullrich a la cabeza, está construyendo un enemigo interno. La RAM es su significante, pero el significado abarca a todos los que se le enfrenten. “Ni en este caso, ni en el de Santiago Maldonado, ni en la represión en el hospital, ni el fusilamiento de Rafael Nahuel son casos aislados de policías locos. Es el macrismo avanzando con el aval de la mayoría de la oposición”, se posicionó. Eso, entiende, le permite fortalecer y legitimar a fuerzas represivas como gendarmería y prefectur, para militarizar y controlar regiones enteras. De la misma manera lo había sido la provincia de Jujuy, donde se reprimió a los obreros de Ledesma, ahora despidieron a los del Ingenio La Esperanza, todo después de encarcelar a Milagro Sala.

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