Reexpresión de Estados Contables en moneda homogénea

Por: Fernando Berguier

En múltiples asambleas hemos escuchado sobre la necesidad de socializar los conocimientos acerca del tema contable para que los aspectos técnicos del manejo de las empresas autogestionadas no recaiga siempre en dos o tres compañeres. Con esta nota iniciamos un intento por acercar herramientas en ese sentido.

No es la intención de este artículo desarrollar la técnica para realizar un ajuste por inflación, lo que quiero plantear, para que no quede distanciada la información contable del usuario no profesional, son los conceptos básicos del tema.

Si las ventas de cada mes durante todo un año se mantuvieron constantes, en cuanto a los montos, se podría inferir que estamos en una posición sólida en la cual podemos planificar qué decisiones tomar para crecer. No obstante, si durante el año existió veinte o cuarenta por ciento de inflación se deberían haber aumentado los montos de ventas en esos porcentajes para afrontar los mismos gastos ya que el dinero vale menos; o sea que el poder adquisitivo del dinero es menor.

Esta es la realidad que debe mostrar la contabilidad, y si no lo hace no está brindando buena información. La información contable no es un reflejo exacto de la realidad pero sus variaciones no hacen que quien tenga que tomar decisiones cambie lo que va a decidir, se entiende que esa distorsión es no significativa.

Si hay menos de un 1% de inflación mensual nos tenemos que preguntar si resulta lo suficientemente relevante para que la contabilidad lo exprese en los asientos contables. Si contestamos que no, la siguiente pregunta que nos tenemos que hacer es a partir de qué punto pasa a ser relevante.

La normativa contable en Argentina establece algunos parámetros subjetivos (por ejemplo si el común de la sociedad ahorra en moneda extranjera) y otros más objetivos (por ejemplo si la inflación acumulada en los últimos tres años alcanza el 100%) para determinar si es necesario realizar el ajuste por inflación a la información contable. Desde mi punto de vista este porcentaje es exagerado, ya que si durante tres años consecutivos la inflación fue del 25% se acumularía un 95,31% trianual (la inflación se comporta como un interés compuesto por lo que no podemos sumar linealmente los tres porcentajes) y no se debería realizar ajuste por inflación.

Ya con estos porcentajes de inflación la información contable pasa a estar distorsionada, pero además si se sostienen en el tiempo y seguimos acumulando el 25% anual nunca llegaremos a ese 100% trianual y los montos dejan de ser comparativos.

Qué es en sí mismo el ajuste por inflación.

Es llevar todos los montos al mismo poder adquisitivo y así poder realizar comparaciones ya sea con los ejercicios (años) anteriores o por ejemplo entre las ventas de cada mes.

El proceso de ajuste por inflación se basa en buscar en pesos de qué poder adquisitivo se refiere cada importe y actualizarlo multiplicándolo por el coeficiente (o sea 1 + el porcentaje de inflación) correspondiente al período de la fecha de esa transacción hasta la fecha de cierre del ejercicio. En la actualidad se utiliza la información mensual pero en algún momento de hiper inflación se ha trabajado con índices semanales.

Por lo tanto, si se hizo una venta en enero y se quiere comparar con una venta de diciembre hay que multiplicar ese  importe de enero por la inflación de todo el año y ahí podré saber cuántas cosas puedo comprar hoy con el equivalente de esos pesos de enero. Pero si se realizó una venta en abril tendré que buscar el índice de actualización de esos meses.

También me dará la información sobre mis precios: si se equipararon con la inflación o si aumentaron por encima o por debajo de ella. Es importante remarcar que la inflación es un aumento de un conjunto de bienes ponderados por la injerencia en el ingreso de las personas o de las empresas; esto significa que hay precios que aumentar por encima de la inflación, otros no aumentan y algunos aumentan por debajo de la inflación. Por lo tanto los precios de algunos de los bienes que se venden puede que no hayan aumentado, quizás porque se estimó que ya era complicado realizar las ventas en la situación económica del país y se decidió mantener los precios para sostener o aumentar los volúmenes de ventas.

 

Hagamos una analogía del ajuste por inflación con la dolarización de la contabilidad

Si bien no es del todo correcta para explicar el proceso de ajuste por inflación nos va a ayudar a comenzar a entenderlo: supongamos que tenemos un juego de estados contables en pesos y los queremos llevar a dólares estadounidenses (o cualquier otra moneda); lo que tenemos que hacer es dividir todos los importes por el tipo de cambio (que sería como el índice de ajuste por inflación) que a noviembre de 2019 es 62 si tomamos el tipo de cambio comprador. Todos nuestros números bajaron pero no podemos decir que sufrimos ninguna pérdida porque todo tiene el mismo precio pero cambió la unidad de medida.

Ahora supongamos que nos indican que los billetes y monedas que tenemos (tanto en efectivo como en el banco) los mostremos en función a cuantos dólares podríamos comprar; o sea que lo tenemos que expresar al tipo de cambio vendedor que es de $63. Entonces por cada 63 pesos perdemos uno al realizar el cambio ya que los demás bienes se valuaron a otro tipo de cambio.

Esto es básicamente lo que hace el ajuste por inflación, lleva todos los montos a «otra moneda» que se llama igual pero tiene diferentes «tipos de cambio» menos los pesos (ya sea billetes, monedas, saldo en el banco, derechos a cobrar en pesos y deudas en pesos). Todo aumenta de valor menos un grupo de activos y pasivos que se quedan al valor «viejo» o nominal.

Si una empresa acordó con un cliente que le pague en un mes, salvo que le haya agregado interés o le haya colocado una cláusula de indexación, va a recibir el mismo monto aunque con ese dinero se pueda comprar menos cosas. Ahí en donde nacen las pérdidas o las ganancias por la inflación; ¿se puede tener ganancias por el sólo hecho de que haya inflación? Si, quien posea más deudas en pesos no indexadas que créditos a cobrar y el efectivo inmovilizado se va a ver beneficiado por la inflación, por lo menos desde el punto de vista contable.

 

Situación actual del ajuste por inflación

Analicemos el ajuste por inflación que se realizó en el año 2019 en Argentina o que las cooperativas tienen que empezar a hacer en el año 2020. De acuerdo con la resolución 419/19 del INAES los estados contables de los períodos que cierran a partir del 31/03/2019 deben presentarse ajustados por inflación; para los ejercicios que cerraron entre el 31/12/2018 y el 31/03/2019 el ajuste por inflación contable es optativo. Por esta razón en el 2020 se generó el ajuste por inflación de la mayoría de las cooperativas en Argentina.

Durante el gobierno de Cristina Kirchner la inflación oficial no llegaba a superar el 100% trianual pero esa inflación oficial era muy cuestionada por la oposición; por lo tanto en el 2016 cuando se conoció la inflación del gobierno de Mauricio Macri se debió iniciar la reexpresión pero no se quería castigar a un gobierno que llego “a sincerar la inflación”.

Hubo algunas vagas justificaciones respecto a la apreciación subjetiva, pero lo más importante fue justificar por qué no se aplicaba el ajuste por inflación si se superó el 100% trianual. Lo que se planteó en ese punto fue que como una de las primeras medidas del gobierno de Macri fue discontinuar la publicación de los índices de inflación que brinda el INDEC para reestructurarlo, no se tenía información para armar el ajuste por inflación.

Esta fue una mera excusa, ya que se podría haber tomado algún índice alternativo para ese período, como por ejemplo el llamado índice congreso que lo venía construyendo justamente la oposición que se transformó en oficialismo el 10 de diciembre de 2015. Como la contabilidad no refleja exactamente la realidad de la organización sino que siempre es una aproximación, la distorsión que representa utilizar índices que confecciona distintos organismos o estamentos del Estado es menor que la distorsión que genera no realizar el ajuste por inflación.

El fundamento “real” fue una cuestión política puesto que cuando se debió proceder a realizar el ajuste por inflación, la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas tuvo que crear los índices de ajustes por esos períodos. La pregunta es, si se pudo hacer en el 2019 (para los ejercicios cerrados a partir del 2018) por qué no se pudo hacer en el 2016 o en el 2017.

En cuanto al análisis técnico es importante remarcar que esta reexpresión se aplica de una forma muy distorsiva; la contabilidad se lleva en moneda homogénea por lo que si las normas contables y legales establecen que no se tiene que hacer ajuste por inflación es porque se entiende que durante todo ese tiempo el cambio del poder adquisitivo de la moneda no es significativo (o sea que funcionaría como una moneda homogénea); por lo tanto cuando se decide que se debe reexpresar la contabilidad, el procedimiento debería aplicarse desde la fecha en que dicha alteración pasó a ser significativa.

Esto sería a partir del primero de enero del 2019 si el ejercicio económico cierra el 31 de diciembre de cada año y se decidió aplicar por primera vez cuando pasó a ser obligatoria la reexpresión, pero el procedimiento a aplicar es diferente. Se debe buscar la fecha de origen de cada concepto que figure en la contabilidad para actualizarlo desde ese momento, aunque correspondan a ejercicios económicos anteriores; y como la última vez que se ajustó fue en el 2003 esa será la fecha más lejana.

Desde el punto de vista teórico es cuestionable el proceso, pero desde el punto de vista práctico el mecanismo lleva a que la información que arrojen los estados contables actualizados de esta forma no sea útil para la toma de decisiones.

Por esto es que considero que el ajuste por inflación llevado a cabo para los ejercicios económicos que, en el caso de las cooperativas es obligatorio para aquellos ejercicios que cierran a partir del 31 de marzo de 2019, no es la expresión de lo ocurrido (económica y financieramente) en ese período y la única utilidad que tiene es poder llegar a un buen punto de partida para el futuro.

Los Estados Contables de los siguientes ejercicios económicos sí brindarán buena información para la toma de decisiones; pero es fundamental aprender de esta situación y entender que es necesario llevar adelante el proceso de ajuste por inflación aunque las normas contables y legales no lo establezcan. Será más trabajo y se confeccionará un juego de estados contables de uso interno en paralelo al que se debe presentar para los usuarios externos pero se tendrá mejor información sobre la cooperativa.

 

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